KOLDO ETXEBARRÍA, nos recomienda leer el libro "El silencio Creador" de Consuelo Martín, del que extraemos algunos párrafos.
La Inteligencia creadora
La
comprensión más allá del pensamiento y la desidentificación del pensar que esta
comprensión posibilita, es la raíz del silencio que despierta la Inteligencia
creadora. A su vez la contemplación de esta inteligencia que es pura lucidez, a
través de una investigación sincera de la Verdad y una observación cuidadosa
del proceso del pensar, produce la comprensión y crea en el silencio. Saliendo
del estrecho recinto de nuestro yo psicológico, nos encontramos en el espacio
abierto de la inteligencia. La inteligencia incansablemente está creando lo
manifestado, sin que se agote jamás la fuerza de su creatividad y sin que lo
creado salga nunca de su unitotalidad. En el silencio de la mente se libera
esta fuerza potencial que puede crear lo nuevo en mi vida.
Al
desbloquearnos con ejercicios físicos
como asanas y pranayamas de hatha-yoga, liberamos la
energía única que se expresa a través de nosotros. Y esta energía sana el
cuerpo, lo equilibra y armoniza. Purificando las emociones egocentradas con las
prácticas religiosas o de bhaktl-yoga, liberamos el amor y vivimos un
sentimiento de unidad que nos abre el corazón a todo y a todos. Pero pocos son
los que han descubierto que es posible dejar en libertad la inteligencia
creadora, para que nos ilumine y cree a través de nuestra mente. El camino es
el amor a la verdad. Y la lucidez creciente que aparece en el silencio, es la
guía.
La
lucidez es la vivencia no-dual de la conciencia pura. Cuando la mente racional
calla, porque ha comprendido, aquello que es real, se vivencia directamente sin
pasar por los moldes del pensamiento. La división entre sujeto y objeto se
acaba ahí. Y la vida aparece como una creación constante que se expresa en
todas direcciones.
Escuchar el silencio
Es
necesario aprender a escuchar de una manera nueva. Es así como la atención
crece y vamos haciéndonos uno con ella. El escuchar verdadero no es pasivo, es
enormemente activo, es acción y oración, es atención creativa.
Escuchando
se descubre esta atención y desde ella se comprende y atiende a todo. En el
silencio del escuchar en contemplación amorosa, se deshacen los deseos y las
ambiciones, los miedos y las inquietudes.
La
mente silenciosa encuentra la armonía de todas las cosas. Esa armonía siempre
anhelada que se busca en vano en las imágenes sensoriales. Es la belleza
perfecta, la que nunca hemos visto pero adivinamos que existe a través de los
signos, las formas y los movimientos de todas las cosas. Esa belleza está ahí y
la encontramos por primera vez en el silencio. El equilibrio que da sentido a
todos los contrastes y las contradicciones, a todos los cambios, es el estado
natural del silencio. Como si el universo en infinitos trozos separado y
esparcido en todas direcciones, se reencontrara en la belleza gozosa de la
Unidad. Como si aquello tan valioso que estaba perdido entre el caos incontable
de múltiples realidades revelara de pronto la clave secreta de mi existencia
única. Así es el silencio creador. Aprender a escucharlo es aprender a
descubrir la Vida como creación constante.